Cusco: Síntesis sobre la Conferencia "La Expedición Kon tiki" a cargo del Est. Diego Fernández Baca


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“No podemos basarnos en antiguos conceptos falsamente establecidos por los cronistas de la colonia que enviaban noticias falaces, cruentas y deteriorantes, para que les enviaran, barcos, soldados, títulos de nobleza y prebendas”. Nos menciona el Dr. David Ferríz Olivares (SJY pág. 92), pues es importante mantener un sentido epistemológico para develar los orígenes de nuestra historia.

Fue la cita introductoria, del expositor Est. Diego Fernández Baca Salas, sobre la conferencia sobre la "Expedición Kon-Tiki", dada el pasado sábado 12 de enero del presente, en la Casa de la Cultura Dr. David Juan Ferriz Olivares, en la sede de Cusco.

 

La leyenda de la Kon-Tiki nace en la tradición oral de los Inkas, cuando el Inka Tupac Yupanqui decidió seguir leyendas antiguas, sobre reyes sabios antiguos, los llamados Ñaupaq Machulas, quienes viajaban en embarcaciones a distintos lugares para dotar de conocimiento a los pueblos y permitir su evolución (4). Menciona el investigador Thor Heyerdahl (1):“El nombre original del Dios-Sol Viracocha, […], fue Kon-Tiki o Illa-Tiki, que quiere decir Sol-Tiki o Fuego-Tiki”, quien era el “[….] gran jefe y dios de la Polinesia, Tiki, hijo del Sol”. Así pues, “Kon-Tiki era sumo sacerdote y Rey-Dios de los legendarios hombres blancos de que hablaban los incas, los que dejaron las ruinas ciclópeas a orillas del lago Titicaca”.

Así, Heyerdahl estriba lo siguiente: “La leyenda cuenta que los misteriosos hombres blancos con barbas fueron atacados por un jefe llamado Cari, venido del valle de Coquimbo.  En una batalla entablada en una de las islas del lago Titicaca, esta raza rubia quedó aniquilada, pero el propio Kon-Tiki y sus más adictos compañeros escaparon y bajaron luego a las costas del Pacífico, desde donde finalmente desaparecieron en el mar, rumbo a occidente…”. “Ninguna –idea– podía  ya caberme de que el jefe-dios blanco Tiki, hijo del Sol, expulsado del Perú al Pacífico por los antepasados de los incas, según éstos declaraban, era idéntico al jefe-dios blanco Tiki, hijo del Sol, a quien los habitantes de todas las islas del Pacífico veneraban como el fundador de su raza”.

kontikiAdemás, se encuentran indicios sobre lo que habría sido la embarcación de totora con la que los reyes Tiki y, posteriormente,el Inka Tupac Yupanqui, habrían usado, como menciona Heeyerdhal, que: “Indicios de que canoas guerreras de alto bordo, grandes como los barcos de los vikingos, acopladas de dos en dos, habían traído indios del noroeste, a través del mar, hasta Hawái y más hacia el sur, a todas las otras islas. Estos nuevos invasores mezclaron su raza con la de Kon-Tiki y trajeron una nueva civilización al reino de las islas” (1), es decir la Polinesia Francesa, en especial la isla de Tahití.

De esta manera, con esta gran leyenda, Thor Heyerdahl (1936-2002), antropólogo, biólogo y escritor noruego, quedó muy motivado en emprender la travesía y no seguir los preceptos históricos que mezquinamente no aceptaban la capacidad del diseño y uso de embarcaciones de los Inkas; y decidió organizar y conducir en 1947 la expedición en la balsa Kon-Tiki, hecha de totora como menciona la leyenda, desde las costa del Callao, Lima, Perú, hasta la Polinesia Francesa y para demostrar la posibilidad de los viajes de nativos sudamericanos hasta las islas de Oceanía. La expedición tuvo una duración de casi 4 meses (del 8 de abril hasta el 7 de agosto), en la que se llegó a la isla de Tahití, en la cual continuó su investigación y llegó a la siguiente interesante hipótesis: “China, Malaya, la India, el Japón, Arabia, Egipto, el Cáucaso, la Atlántida, hasta Alemania y Noruega han sido seriamente defendidas como patria original de los pueblos polinésicos. Pero en cada caso ha surgido algún reparo de carácter decisivo que vuelve a dejar la cuestión en su planteamiento primitivo” (1).

Con la comprobación de la leyenda mencionada, se generó muchas hipótesis sobre la real magnitud de las culturas Inka y Pre inkas, las cuales pudieron compartir sus culturas y tradiciones a distintas latitudes. El Dr. David Ferriz Olivares hace mención sobre esta expedición, de la cual se desprenden muchas aristas, importantes para la epistemología de América: “Desde la travesía de la balsa “Kontiki” llevada […] por las corrientes marítimas desde el Puerto del Callao en Lima, Perú, hasta la zona del Estrecho de Torres al oeste de la Polinesia, quedó demostrado que los navegantes incas y pre-incas del Perú pudieron trasladar su cultura a zonas que indudablemente fueron receptivas a su cultura”. (SJY pág. 89)

Así, tras un breve análisis, se puede encontrar diversas similitudes culturales, como el uso de caracoles como instrumento ceremonial en la Polinesia Francesa, Tahití; Perú, con los Inkas; y México, con los Aztecas. Añade así, Fernández Baca T. (4) en su texto "El Otro Saqsaywamán: La historia no contada", sobre las similitudes entre las pirámides mexicanas y egipcias; además de los barcos míticos de totora y papiro, en los que el Inka Manco Capac sale del lago Titicaca para fundar el imperio de los Inkas; y, respectivamente, el dios Tot sale del río Nilo a fundar el imperio egipcio. Heyerdahl, por su parte, añade otras importantes comparaciones con el uso de los "quipus" o sistemas de nudos para la contabilidad, usados en la Polinesia Francesa y por los Inkas; entre otras comparaciones antropológicas y zoológicas.

De esta manera, nace también la hipótesis sobre el origen de la yoga en América, que menciona el Dr. David Ferriz Olivares: “Diremos solamente que lakontiki3propia palabra yoga, cuya raíz sánscrita es Yug, que significa unión, identificación, en antigua lengua maya con los mismos significados se dice Yuk! […]” (SJY Pág. 90), pues si se observan distintas cerámicas pre colombinas, se puede apreciar muchas "asanas" o posturas propias de la yoga como gimnasia psicofísica. Además, se sabe que el origen del hombre es mucho mayor de lo que se pensaba, pues nuevamente el Dr. David Ferriz, nos menciona al respecto que: “El descubrimiento del hombre de Grosseto en Italia reveló que el hombre ha vivido, según hasta ahora indican las investigaciones, un promedio de diez millones de años. Ello corresponde a 400 rondas Precesionales de 25,920 años cada una”. Con lo cual, es necesario realizar más investigaciones, con mucha tolerancia sobre las demás opiniones, pero con un sentido epistemológico que nos lleve a penetrar y apreciar el "valle de la verdad" desde la montaña más alta, logrando así una paz activa, que es necesaria para el mundo.

Finalmente, en la exposición del pasado Sábado 12 de Enero del presente, se invitó a la audiencia a continuar profundizando en esta investigación y sus distintas aristas, pues como menciona el Dr. David Ferriz Olivares: “Se hace indispensable igualmente fortalecer y propiciar las investigaciones y profundas enseñanzas de América, frente a un reflejo histórico que se ha imitado en la India, de disminuir y desvalorizar el alcance de las culturas de América, incluyendo la falta de investigación del origen de la yoga de América ante los grandes testimonios, como uno de los sistemas de mayor profundidad y coherencia en el crecimiento integral del hombre”. (SJY pág. 92)

Siempre leyendo los magníficos aportes del sabio francés, Dr. Serge Raynaud de la Ferrière, quien cierra la exposición con el siguiente deseo para el mundo:
“Tenemos todos mucho que aprender y al mismo tiempo, podemos enseñar, pues la única riqueza es la experiencia personal […]. Aprender es estar atento, escuchar todas las teorías antes de formarse un juicio”. (YYY pág. 71)

Bibliografía
1. Heyerdahl, Thor, “La Expedición de la Kon-Tiki”, Biblioteca Nacional del Perú
2. Dr. Ferriz Olivares, David, "Supremacía de la Jñana Yoga", Publicaciones Hipótesis y Síntesis de la FISS
3. Dr. Raynaud de la Ferrière, Serge, "Yug Yoga Yoguismo: Una Matesis de Psicología", Diana
4. Fernández Baca Tupayachi, Carlos, "El Otor Saqsaywamán: La historia no contada", DFBS

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