CASA DE LA CULTURA BOGOTÁ: El Arte en la Nueva Era I

   El Arte en la Nueva Era I

   El Maestre Dr. Serge Raynaud de la Ferrière escribe el sexto Mensaje, “El Arte en la Nueva Era”, en 1952. Presenta una actualización del arte, invitando a los artistas a ofrecer su creatividad de acuerdo con las características de la nueva Era de Saber, iniciada en 1948. Su Discípulo, exégeta e ideólogo, el Maestre Dr. David Juan Ferriz Olivares, escribió el prólogo, donde presenta aclaraciones y conceptos significativos de esta obra.

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Saber más

   Los Maestres rescataron aspectos primordiales del arte, descuidados, olvidados, y hacen un aporte, pues en cada gran ocasión, como es el inicio de una nueva era precesional, debido al avance de la humanidad, es necesario ampliar la visión del saber. Hacen un llamado a los artistas para que estos aspectos primordiales sean estudiados, comprendidos y realizados. Entre estos aspectos podemos señalar algunos, como la fuerza del arte para transformar la sociedad, el vigor que tiene para brindar al crecimiento del ser humano a través de la misión del artista, con un enfoque diferente al de la ciencia y al de la filosofía, y el arte como vía para retornar a la mística.

   Igor Stravinsky, Alexander Calder, Pablo Picasso entre muchos otros grandes artistas, propiciaron grandes cambios en el siglo XX. La fuerza de la imagen tiene un impacto social, amplía la visión de vida y el arte tiene la manera de contribuir a evidenciar aspectos esenciales, fundamentales, que son olvidados o relegados por la costumbre. La sociedad actual esta esperando urgentemente estos aportes significativos del arte.

   Por ejemplo la paz. El artista con su sensibilidad tiene la posibilidad de conectarse y ahondar con el alma de las cosas, con el sentimiento de los animales, de los seres, con aquella dimensión que siempre está en lo profundo del ser humano, que siempre está lista a brotar, su necesidad de perdonar, de reconciliarse, de construir su integridad, de ampliar su conciencia, de expandirse, abrir su mente, ayudar al otro, de vivir en armonía consigo mismo y con los demás.

   El ser humano está ávido de saber cómo tomar el control de su vida, de integrar su dimensión racional con la sensible, de aprender a cambiar, de reconocer que puede cometer errores y con capacidad de repararlos, de afirmar su identidad para no estar al vaivén de estereotipos, de modas, de contradicciones y escapar de aquello que lo enajena, lo agrede o lo somete. Así evita caer en la trampa mental del fundamentalismo, del dogmatismo o del oscurantismo.

   El arte tiene la fuerza para contribuir a recuperar el sentido de la vida, su significado, siendo una manera de conectar con lo sagrado, con el principio vida, con lo dotado de más vida, indica el Dr. de la Ferrière. Tiene la fuerza a través del sonido, del movimiento, de la palabra, de la imagen, del espacio, para expresar que la mujer es un ser humano y no un objeto, que es sensible, inteligente, con alma, con proyección, que tiene derecho a vivir y a equivocarse, que el ser humano tiene en su naturaleza un aspecto femenino y masculino, que los animales son sensibles, tienen sentimientos e inteligencia, son sociables y que el planeta tierra es un ser vivo.

   Los Maestres Serge Raynaud de la Ferrière y David Juan Ferriz Olivares vivenciaron métodos que les permitieron su auto-realización mediante el arte; el Maestre de la Ferrière como artista pictórico y el Maestre Ferriz Olivares como músico y compositor sinfónico. Estos métodos están indicados en su obra escrita y enseñados en las Fundaciones por ellos creadas.

   Edwin Rodríguez Paz, Arquitecto