CASA DE LA CULTURA BOGOTÁ: EL DR. SERGE RAYNAUD DE LA FERRIÈRE, ARTISTA. 4 agosto 2016

   Año de conmemoración del Centenario de su natalicio

 “El acontecimiento máximo de la Nueva Era –escribió el Maestre– será el descubrimiento del Hombre Trascendental”.

    El Maestre Apóstol emblemático de la Palabra Saber, Discípulo del Maestre de la Ferrière, el Dr. David Juan Ferriz Olivares escribió: “¿Desde qué ángulo ver al Maestre? Se podría contestar con razones artísticas, si él no hubiera sido un ser sobresaliente, peregrino de los cinco continentes, Sannyasin que ascendió a los Himalayas, pero también un científico, un Yoghi, un Maestre del Sendero de la Realización del Hombre, que expresó con voz y amor universal un sentimiento arquetípico: “Me siento responsable de la incomprensión de los hombres”.

Tres_Sabios5Los Tres Sabios. Lámina 2.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

    Si bien para algunos esteticistas las fuentes biográficas y psicológicas del artista quedan eliminadas del universo de su obra artística, en el caso del Maestre, su arte es traspasado por el mensaje de su enseñanza viviente que enriquece la misión de los artistas, para el sendero de realización de los hombres y para la proyección iluminadora de la Nueva Era.

    De su obra pictórica digamos, en lo que se refiere solamente a los cuadros orientales, que su creación toca con rica sensitividad la concepción Sung, concordando lo ideogramático de la pintura oriental, considerando en ellas a la imagen como una nueva realidad por su propia existencia, en la que toda forma, toda mancha de color y toda línea, pueden distinguirse, destacarse del fondo, contrastarse con otras formas, con otras manchas de color y otras líneas que acentúan de este modo su existencia individual. A elementos tales como los pliegues de los ropajes, la flexibilidad de la curva, el brillo del barniz o la suavidad de la seda, se les da en sus cuadros orientales (Láminas 2 al 8, 11 y 75) carácter distintivo, orientados a suprimir la diferencia entre la pintura y la decoración, al igual que en el arte Ching que alcanzó su auge en Chint Chent, la ciudad de la porcelana, y también en la fusión definitiva de la escultura y la decoración de los tallistas de jade, o en el tono gris verde llamado celedón designado azul-verde- y que se empleaba tradicionalmente como expresión del color secreto en la época de la Dinastía Ri» 1.

    Además se observa la expresión plástica del Maestre, en síntesis con otro estilo, también del periodo Ching, que corresponde al orden de paisaje otoñal de Li-Ju- Tsai del Ch’an Budista y no extraña que sus cuadros de motivos chinos hayan sido trazados con esa profundidad que enseña y propone la sugerencia por vía meditativa, pues la meditación es el primer escalón del pintor en su encuentro con las leyes absolutas de la pintura, asimilando así el vacío, el espacio, como un personaje invisible al que se llega sin proponérselo. Lo natural y espontáneo de la pincelada es, decía Mai-Mai-Tzé, al igual que el vuelo de un pájaro, espejo del deseo de “hacerse uno con el Universo”. Sus “Tres Sabios” son un llamado a la realización de la sabiduría en la Nueva Era (Lámina 2).

    Su “Boddhidarma” (Lámina 6) nos transporta a la unidad con Suon Chang Sun y su maestría para tratar la tinta china sobre el papel de pintor nos hace constatar que estamos frente a un hecho plástico de dimensión contemporánea que nos puede hacer sentir una síntesis con la proyección estética de un Kiomschai-Chong-Sen o de un Kynt-Too-Kim.

Boddhidarma    Para trasladarnos a su obra pictórica con motivos de Occidente hay que seguir el paso y los rumbos de la plástica que él mismo menciona en “El Arte en la Nueva Era”. En su obra plástica hay una transmisión especial muy esotérica de revelación, por ejemplo, en la riqueza simbólica y crística de la Desconocida, la Anónima, la Santa, bajo el tema del “Olfato” (Lámina 58), o en “el Circo” (Lámina 150), en “la Aguadora” (Lámina 149), en su representación pictórica de “Siddhartha Gautama el Buda” (Lámina 56), pero será mejor dejar que sus obras sean vistas en este libro penetrando la propia alusión que él hace de algunas de ellas”.

    Edwin Rodríguez Paz, Arquitecto

    1 Dr. Serge Raynaud de la Ferrière. El Arte en la Nueva Era. Diana México 1981.